10 consejos para empezar tu año deportivo

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Se acerca un nuevo año. Junto con él los propósitos de todos los “años nuevos”, y dentro de esos propósitos como no:  el clásico “este año me apunto al gimnasio”.

Es la rutina de siempre, pero en la mayoría de las ocasiones no se cumple ese propósito de año nuevo más allá de los 3 primeros meses.  Según las encuestas, en los primeros 6 meses se da un abandono de incluso el 70% de los inscritos en estas fechas, y llegando incluso a la paradoja por la que existen más ex – socios que socios de centros deportivos (artículo, artículo)

1. Busca, compara y elige.

Puede parecer evidente, pero el primero de los pasos a dar es mirar lo que nos ofrece el centro deportivo en el que nos vayamos a inscribir y si se adecua a nuestras necesidades.

En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por la moda, y el gran público. Y de igual manera por las grandes instalaciones, con multitud de servicios, piscinas, actividades dirigidas….. Pero valora si realmente vas a utilizar todos los servicios que se te ofrecen. Visita varios centros deportivos, valora también la cercanía o bien a tu domicilio, o centro de trabajo. Pregunta por las facilidades que te puedan dar en el pago, ofertas… Tipos de maquinaria, formación de los instructores…. Una vez hayas valorado todos estos factores, da el paso decisivo y realiza tu inscripción.

 2. Plantéate objetivos a corto, medio y largo plazo

Como he citado anteriormente, uno de los motivos para el abandono es la no consecución de objetivos. Por norma general,  he descubierto que los objetivos con los que la mayoría de clientes asisten al entrenamiento son los que quieren conseguir al final del plan de trabajo, pero como digo yo “muy al final”.  Si tu objetivo es la perdida de masa grasa hemos de plantear; ¿cuánto quiero perder?, si realmente ¿ese es el peso que busco mantener?, y en ¿cuánto tiempo?.

Según el ACSM, la perdida de peso saludable es entorno a los 2 a 3 kgs. Mensuales. De este modo nos da una media de 500 grs semanales de masa grasa. Por tanto, si tu objetivo son una perdida de 10 kgs ( y entiendo perdida de masa grasa) hemos de plantearnos que al menos tendremos que mantener nuestra actividad física durante 5 meses. Este ejemplo es muy conciso: corto plazo: 500 gramos semanales, corto- medio plazo: 2 kgs mensuales, medio plazo: 5 kilos en 3 meses, largo plazo: 10 kgs en 6 meses.

 3. Organiza tu tiempo y tus días de entrenamiento

Da importancia a tu entrenamiento. Piensa que es una cita y que tienes que dedicar una hora al día.

Márcate una hora en función de tus horarios laborales, de estudios…y define al menos tres días de entrenamiento. Anótalos en tu agenda, ponte una alarma diaria en tu calendario.  Incorpóralos a tu rutina diaria, y puedes si quieres marcarte un castigo si no vas o si fallas algún día de la semana. Si no tienes un compromiso real con el entrenamiento cualquier excusa te va a servir para no acudir, procastinar y dejarte vencer por esas “otras cosas” que te surgen. Te dejo este artículo que te va ayudar.

 4. Planifica tus entrenamientos

Evidentemente si no eres un experto en la materia puede que no sepas de lo que estamos hablando, pero pide ayuda a tu instructor del centro deportivo. Plantéale que objetivos quieres conseguir, y los días que vas a dedicar a entrenar. A partir de ellos te organizara un plan de trabajo para que lo cumplas. Con sus revisiones mensuales,  asesorado. Si no cuentas con esta ayuda en tu centro deportivo, puede que quizás te plantees la posibilidad de contratar un profesional para que te realice la planificación. Elección altamente eficaz y recomendable.

La planificación en el entrenamiento va a conseguir que tus objetivos SE CUMPLAN.

 5. Cambia de hábitos

Una de las mas importantes. Si vas a incorporarte a un programa de ejercicio físico tienes que empezar a modificar comportamientos. Sobre todo hábitos alimenticios. El ejercicio físico sin una buena alimentación, y queriendo conseguir objetivos estéticos, y de salud, tiene una efectividad muy baja (estudio).  Di adiós a la comida basura, a la comida rápida, a comer sin verduras ni frutas….

Muchas personas se piensan que esto es aburrido y rutinario, sin embargo puedes encontrar multitud de recetas, y platos que te sorprenderán al ver que están alejados de grasas y azúcar refinado.

 6. No existe el “no puedo”. Sin excusas

Uno de los mayores problemas al plantear la continuidad es la aparición de excusas. Si cualquier motivo te sirve para no ir a realizar tu sesión de entrenamiento, o para realizar una alimentación saludable, TU eres el propio responsable de no conseguir el objetivo. Si tienes organizado tu tiempo, y si la motivación esta en tu cabeza, cualquier excusa podrás reconducirla hacia algo positivo. MOTIVATE.

 7. Aprovecha el ahora

Relacionado con el punto anterior, y con el refranero español “ no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Si tu entrenamiento es hoy, no lo dejes para mañana. Aprovecha el momento porque mañana será tarde.

 8. Disfruta de lo que haces

Aunque te lo plantees como una  “obligación”, eso no significa que sea un castigo. Disfruta de tu entrenamiento,  es ese momento del día que te estas dedicando para ti. Para mejora tu salud, cambiar tu físico y sentirte bien contigo mismo.

AMA lo que haces y conseguirás lo que te propones.

 9. Visualiza tus progresos

Una de las grandes practicas que he adquirido con los años de experiencia es el apuntar todo. Utiliza un diario de entrenamiento, apunta tus mejoras, marca cada kilo que has mejorado en tus ejercicios y apunta semanalmente cuanto esta cambiando tu peso corporal ( eso sí, pésate siempre si es posible SOLO un día a la semana, y el mismo en las mismas condiciones). Igualmente añade a esos número imágenes. Si puedes fotografíate semanalmente , cada dos semanas o mensualmente. Te sorprenderás cuando compares las fotos del comienzo del programa con las del final.

 10.  Comparte los resultados

A todos nos gusta sentirnos halagados, y si compartes tus resultados y tus progresos recibirás frases de apoyo, y admiración por lo que estas consiguiendo y has conseguido. De este modo, tu motivación se mantendrá para seguir mejorando cada día un poco más.  Y además de esta manera, incluso puedes ser la fuente de motivación para otra persona, que no lo veía posible, y ha visto en ti un reflejo de que se puede conseguir.